Ni delante ni detrás de nadie este libro progresivo cumple con la tarea urgente de inaugurar el área de estudios de la obra de nuestro querido wayki Juan Ramírez Ruiz. Juan Ramírez Ruiz es autor de Un par de vueltas por la realidad, Vida perpetua , y Las armas molidas. Fue cofundador y teórico de Hora Zero. Cada uno de sus libros es un acto seminal. Un par de vueltas... articula el arte poética de su momento, Vida perpetua rompe con las formas tradicionales de la escritura y antecede, entre otras cosas, al texto abierto de la cibernética, y Las armas molidas son un profundo canto épico del Perú desde su vertiente indígena, en donde el poeta postula tanto un orden escritural basado en las tradiciones sígnicas indígenas, como la amalgama de las tradiciones amazónicas, andinas y costeras, que en este momento crucial tienen un rol clave en el futuro del Perú. El editor agradece a todos los que han puesto de su parte en este proyecto. En especial a Roger Santiváñez y a Marithelma Costa, y a todos aquellos amigos pasados, actuales y futuros del poeta. Los contribuyentes de este libro progresivo y perpetuo comparten la ausencia de Juan Ramirez Ruiz con sus familiares y seres queridos. Este duelo es eterno.

martes, 6 de septiembre de 2011

2004 LA ÚLTIMA VEZ (homenaje a Juan Ramirez Ruiz ) / Jose Diez













2004 LA ÚLTIMA VEZ

Nos vamos a cruzar por la misma vereda y lo veo
venir con su gorrito, cabizbajo, absorto, parsimonioso
y exclamo a viva voz: ¡Juan Ramirez Ruiz! y voltea;
como (cuando por sobre el hombro nos llama una palmada)
y me mira profundamente, me reconoce y me dice:
¡Pepe Diez, hermano! ¡cuántos años! y yo le digo 33.
La gente nos ha mirado sorprendidos igual
como a los bichos raros.
La última vez en Chiclayo y le hice una foto con un grupo
de poetas en una casa sin luz y una guitarra
y maracas cantando valses y boleros y huaynitos
con Nelly Lozano y Arturo Rodriguez Serquén.
Se nos cayó el corazón en un vaso de vino, dolor
y felicidad, ausencia y reecuentro.
Acá no pasa nada, Pepe. Le cortaron las alas
a la poesía. Se dispersaron las musas
y se publica muy poco.
Así lo recuerdo la última vez, con su modo peculiar,
sus ademanes, los ojos iracundos que ya no veré mas,
igual que en la Colmena y recordamos Lima,
a los amigos, esa noche con todo lo que
queríamos decir y nos callamos
y sufrimos como nunca.