

2004 LA ÚLTIMA VEZ
Nos vamos a cruzar por la misma vereda y lo veo
venir con su gorrito, cabizbajo, absorto, parsimonioso
y exclamo a viva voz: ¡Juan Ramirez Ruiz! y voltea;
como (cuando por sobre el hombro nos llama una palmada)
y me mira profundamente, me reconoce y me dice:
¡Pepe Diez, hermano! ¡cuántos años! y yo le digo 33.
La gente nos ha mirado sorprendidos igual
como a los bichos raros.
La última vez en Chiclayo y le hice una foto con un grupo
de poetas en una casa sin luz y una guitarra
y maracas cantando valses y boleros y huaynitos
con Nelly Lozano y Arturo Rodriguez Serquén.
Se nos cayó el corazón en un vaso de vino, dolor
y felicidad, ausencia y reecuentro.
Acá no pasa nada, Pepe. Le cortaron las alas
a la poesía. Se dispersaron las musas
y se publica muy poco.
Así lo recuerdo la última vez, con su modo peculiar,
sus ademanes, los ojos iracundos que ya no veré mas,
igual que en la Colmena y recordamos Lima,
a los amigos, esa noche con todo lo que
queríamos decir y nos callamos
y sufrimos como nunca.